En primer lugar, el vegetariano no debería comer, por ejemplo, plantas carnívoras por muy plantas que éstas sean, debido a que estaría ingiriendo indirectamente esas proteínas de origen animal que quieren evitarse.
Así mismo podemos decir que el vegetariano puede comer la carne de cualquier animal herbívoro: vacas, conejos, cordero, caballo etc. puesto que la máxima "somos lo que comemos" convierte a todos esos animales prácticamente en criaturas del reino vegetal.
Quedan por supuesto excluídos de la dieta vegetariana los omnívoros (y nunca bien ponderados) suidos domésticos (o marranos) y otras especies sospechosas como el tofu salvaje.
En cuanto a los huevos, los dejamos en cuarentena, puesto que, al no comer, no sabemos a qué reino pertenecen.

