Recetas como la Parrillada de prosa, las brochetas de haikú, o consejos a la hora de decidir si Rafael Alberti es mejor servirlo como una crudité o rebozarlo, serán parte de esta sección. Os invito también, si tenéis alguna duda que os aceche, a que pidáis consejo por escrito y nuestro experto, Pepico du Maurier, pondrá luz a vuestros interrogantes.
viernes, 20 de marzo de 2009
Literatura gastronómica
miércoles, 11 de marzo de 2009
Croquetas de juventud (receta para personas de mediana edad)
Como reza el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, la croqueta(del francés croquette) es una "porción de masa hecha con un picadillo de jamón, carne, pescado, huevo, etc., que, ligado con besamel, se reboza en huevo y pan rallado y se fríe en aceite abundante. Suele tener forma redonda u ovalada." pero todos sabéis que, generalmente, es una forma recurrente de aprovechar las sobras de algún guiso en stock. Desde luego no todas las sobras son reciclables por lo que hay que tener un poco de exigencia a la hora de seleccionar.
La receta que hoy os planteamos se realiza con esos restos de juventud que aún nos quedan y que no estamos dispuestos a tirar. La realización es la habitual, pero el consumo deberá ser inmediato, pues a la materia prima con la que trabajamos le afecta mucho el paso del tiempo.
Si eres medianamente joven te recomiendo las croquetas de adolescencia, aunque hay que tener cuidado porque suelen ser bastante indigestas y pueden tener efectos secundarios impredecibles.
Por supuesto, como pasa con todos los fritos, no es bueno abusar pero consumidas en pequeñas dosis produce en nuestro cuerpo y nuestra mente un efecto altamente revitalizante.
lunes, 2 de marzo de 2009
Queer cooking: exóticos y raros
Sin embargo todavía hay algunos ingredientes que permanecen en lejanas alacenas esperando ser descubiertos por los ávidos paladares europeos. Algunos de estos ingredientes jamás llegarán a nuestras mesas mientras que otros formarán parte de nuestra dieta a no tardar y nuestros nietos hablarán del rysh-hatán con la misma naturalidad con que hoy hablamos del wasabi.
En el grupo de los productos que nunca adornarán nuestros menús podemos nombrar frutos exóticos como la baguaya, el chilompo o el cucuguate. Cada uno, a pesar de representar una exquisitez en sus países de origen, tiene su propia razón para no considerarse objeto de exportación. El chilompo, por ejemplo, es un fruto agridulce con cierto parecido al albaricoque deshidratado (los famosos orejones) pero con un toque cítrico bastante agradable. Es dulce pero refrescante. ¿Cuál es su problema? pues que su piel está llena de espinas: grandes, medianas, pequeñas y minúsculas. Su recolección es dificultosa y su consumo conlleva cierto riesgo. Si una de sus minúsculas espinas se colase en nuestro tracto digestivo, se anclaría inmediatamente en las paredes del intestino y causaría una inflamación que, a su vez, produciría una oclusión gástrica bastante peligrosa.
Otros ejemplos son la baguaya, que tiene un sabor incompatible con el paladar europeo o el cucuguate, tan delicado que no aguanta el transporte. Las condiciones en que se cultiva también son difíciles de reproducir fuera del Valle de Pachuca en el que se cría.
De todos estos productos hablaremos de tanto en tanto en la sección de “Queer cooking: exóticos y raros”
martes, 24 de febrero de 2009
Sangre (encebollada) y arena
-sangre de pollo valenciano
-cebollas de la huerta valenciana
-un poco de aceite de Valencia
-un poco de sal del Mediterráneo
-una playa (a ser posible la Malva-rosa)
Preparar la sangre encebollada según la receta clásica, meterla en un tupper e ir de pic-nic a la playa de la Malva-rosa en un día algo ventoso.
NOTA: Esta receta pretende ser un sentido homenaje a todos esos hombres que ha dado la tierra valenciana a lo largo de los siglos y que enriquecieron nuestras vidas con su arte y su manera de ser mientras paseaban por todo el mundo el nombre de Valencia como un estandarte. Hombres como Vicente Blasco Ibáñez, Joaquín Sorolla, Rita Barberá... ¡Va por ustedes!
NOTA: Esta receta pretende ser un sentido homenaje a todos esos hombres que ha dado la tierra valenciana a lo largo de los siglos y que enriquecieron nuestras vidas con su arte y su manera de ser mientras paseaban por todo el mundo el nombre de Valencia como un estandarte. Hombres como Vicente Blasco Ibáñez, Joaquín Sorolla, Rita Barberá... ¡Va por ustedes!
martes, 17 de febrero de 2009
Cocido con amor
-nabo
-chirivía
-zanahoria
-apio
-garbanzos
-zancarrón de ternera
-media gallina
-agua
-sal
Disponga la olla con abundante agua sobre el fuego.
Bese el nabo, la chirivía y la zanahoria como si despidiera a un hijo que va por primera vez al colegio. Incorpórelos a la olla.
Acaricie las hojas del apio con dulzura mientras mira tiernamente el zancarrón de ternera. Incorpore a la olla.
Si va a utilizar alguna pieza de cerdo (patas, oreja, rabo, embutido) dedíquele una canción de cuna familiar o un bolero antes de incorporarla. Si se le da mejor silbar que cantar, silbe. Un alarde vocal inapropiado podría estropear el guiso.
Póngales nombre a los garbanzos (sí, a todos) y despídase de ellos, uno a uno, mientras los incorpora al caldo.
Deje la media gallina para el final, hágale sentirse importante, dígale algo bonito, algún requiebro que le haga sentirse única y querida. Esto la ablandará y reducirá su nivel de lípidos.Por último, cierre la olla y espere con amorosa impaciencia que pase el tiempo requerido para la cocción.
-garbanzos
-zancarrón de ternera
-media gallina
-agua
-sal
Disponga la olla con abundante agua sobre el fuego.
Bese el nabo, la chirivía y la zanahoria como si despidiera a un hijo que va por primera vez al colegio. Incorpórelos a la olla.
Acaricie las hojas del apio con dulzura mientras mira tiernamente el zancarrón de ternera. Incorpore a la olla.
Si va a utilizar alguna pieza de cerdo (patas, oreja, rabo, embutido) dedíquele una canción de cuna familiar o un bolero antes de incorporarla. Si se le da mejor silbar que cantar, silbe. Un alarde vocal inapropiado podría estropear el guiso.
Póngales nombre a los garbanzos (sí, a todos) y despídase de ellos, uno a uno, mientras los incorpora al caldo.
Deje la media gallina para el final, hágale sentirse importante, dígale algo bonito, algún requiebro que le haga sentirse única y querida. Esto la ablandará y reducirá su nivel de lípidos.Por último, cierre la olla y espere con amorosa impaciencia que pase el tiempo requerido para la cocción.
lunes, 9 de febrero de 2009
Dieta de la alcachofa
-agua baja en sales minerales
Si usted tiene la desgracia de que una de sus alcachofas haya descuidado su línea y cogido demasiado peso, lo que tiene que hacer es:
Si usted tiene la desgracia de que una de sus alcachofas haya descuidado su línea y cogido demasiado peso, lo que tiene que hacer es:
-disminuir las horas de exposición al sol,
-dosificar su riego (siempre con agua baja en sales minerales)
-y, por supuesto, nada de abonos ni otras golosinas.
Si en un mes su alcachofa no experimentara cambios positivos recurra al ejercicio o póngala en manos del endocrino.
miércoles, 4 de febrero de 2009
¡Que cocine tu abuela!
Ingredientes:
-un/a médium
-un espíritu cocinillas
-ingredientes que se nos indiquen desde el más allá
Todos tenemos en la familia algún antepasado cercano fallecido y famoso por su buen hacer en la cocina. Generalmente se trata de una abuela, pero si es otro pariente cada cual que actúe en consecuencia.
Si tiene usted algún tipo de poder paranormal o es de trance fácil puede prescindir del elemento médium.
Para todos los demás, contactar con un o una médium de confianza para que, a su vez, contacte con ese antepasado con dotes culinarias.
Una vez establecido el contacto (y realizadas los pertinentes saludos) pídale al espíritu que le posea y, una vez poseso/a, proceda usted a realizar su receta más añorada.
A partir del momento de la posesión, simplemente déjese llevar. Su cuerpo será el transmisor de esta especie de cocina automática que le llevará a elaborar el plato deseado con exactitud.
Una vez terminado, el o la médium pedirán amablemente al espíritu poseyente que se convierta en espíritu saliente y abandone su cuerpo (si se resiste habrá que recurrir a un exorcismo de primeros auxilios.)
Ya sólo queda despedir a la abuela y disfrutar de la receta elaborada.
NOTA: Se recomienda grabar todo este proceso en vídeo. De esta manera, aparte de poder enviarlo a “Cuarto Milenio” o “El programa de Arguiñano”, podrá usted aprender la receta y repetirla cuantas veces quiera sin profanar de nuevo el descanso de los difuntos.
-un/a médium
-un espíritu cocinillas
-ingredientes que se nos indiquen desde el más allá
Todos tenemos en la familia algún antepasado cercano fallecido y famoso por su buen hacer en la cocina. Generalmente se trata de una abuela, pero si es otro pariente cada cual que actúe en consecuencia.
Si tiene usted algún tipo de poder paranormal o es de trance fácil puede prescindir del elemento médium.
Para todos los demás, contactar con un o una médium de confianza para que, a su vez, contacte con ese antepasado con dotes culinarias.
Una vez establecido el contacto (y realizadas los pertinentes saludos) pídale al espíritu que le posea y, una vez poseso/a, proceda usted a realizar su receta más añorada.
A partir del momento de la posesión, simplemente déjese llevar. Su cuerpo será el transmisor de esta especie de cocina automática que le llevará a elaborar el plato deseado con exactitud.
Una vez terminado, el o la médium pedirán amablemente al espíritu poseyente que se convierta en espíritu saliente y abandone su cuerpo (si se resiste habrá que recurrir a un exorcismo de primeros auxilios.)
Ya sólo queda despedir a la abuela y disfrutar de la receta elaborada.
NOTA: Se recomienda grabar todo este proceso en vídeo. De esta manera, aparte de poder enviarlo a “Cuarto Milenio” o “El programa de Arguiñano”, podrá usted aprender la receta y repetirla cuantas veces quiera sin profanar de nuevo el descanso de los difuntos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

