En la cocina no se tira nada: esa carne cocida que ha sobrado, esos garbanzos en stock, esas corbatas que ya casi no te pones, todo puede ser reciclado con un poco de imaginación, incluso los sentimientos.
Digo más: si no fuera por ese afán de economía no existirían las croquetas, la pizza, la sopa cubierta, el perdón o el sushi de corbata.
Procedimiento:
-Poner los sentimientos resecos a remojo en agua tibia de 10 a 12 horas cambiando el agua 2 veces.
-Una vez hidratados, usarlos como si fueran frescos.
NOTA: hay que tener en cuenta la cantidad que vamos a utilizar, porque los sentimientos resecos aumentan tres veces su tamaño cuando pasan por el agua.
